El primero de abril, Donald Trump sorprendió al anunciar una nueva política de aranceles para casi todos los países. Según el mandatario, la medida busca proteger a Estados Unidos de prácticas comerciales injustas. Sin embargo, la revista The Economist fue crítica y advirtió que estas decisiones podrían causar más daños que beneficios, afectando negativamente tanto a la economía estadounidense como al comercio internacional en general.
A partir del 5 de abril se aplicará un arancel general del 10 % sobre todas las importaciones. Además, habrá tarifas extra para varios países desde el 9 de abril. China enfrentará un 34 % adicional, alcanzando un total del 54 %. También recibirán sobrecargos Japón (24 %), India (26 %), Vietnam (46 %), Taiwán (32 %) y Corea del Sur (25 %).
Europa también fue incluida en el paquete de medidas: la Unión Europea enfrentará un arancel total del 20 %, compuesto por el 10 % general y un recargo adicional del 10 %, desde el 9 de abril.
En América del Sur, Argentina, Colombia, Chile, Brasil y Perú recibirán el arancel base del 10 %, mientras que Venezuela enfrentará un 15 %. Algunos gobiernos reaccionaron con cautela, como Chile, y otros, como Argentina, apoyaron la medida con la promesa de adaptarse a las nuevas reglas.
Inicialmente, México y Canadá también estaban incluidos con un 25 %, pero fueron eximidos bajo las condiciones del T-MEC. En contraste, Rusia, Cuba, Corea del Norte y Bielorrusia quedaron fuera del paquete, no por afinidad, sino por estar ya sancionados previamente.
El primer gran impacto se sintió en los mercados. El Dow Jones (Índice bursátil estadounidense) cayó más de 1.200 puntos y empresas como Apple y Tesla sufrieron desplomes bursátiles. Las más golpeadas han sido aquellas con cadenas de producción globales, que ahora enfrentan mayores costos e incertidumbre.
The Economist comparó estas medidas con la Ley Smoot-Hawley, una política arancelaria implementada en los años 30 que agravó la Gran Depresión. La revista advierte que decisiones de este tipo pueden aumentar los precios, frenar la inversión y provocar represalias que debiliten el comercio mundial, dejando claro que Trump está repitiendo errores históricos.
Te puede interesar: ¿Cómo influirán la inflación, Trump y la política monetaria en la economía global de 2025?
Según estimaciones de Rosenblatt Securities (firma estadounidense especializada en banca de inversión y análisis financiero independiente), si Apple traslada el costo completo de las tarifas al consumidor, el precio de un iPhone fabricado en China podría aumentar hasta un 43%. Este aumento no solo se debe a los aranceles, sino también a otros factores como costos logísticos, ajustes en la cadena de suministro y márgenes de ganancia. Así, un iPhone que actualmente cuesta 1.600 dólares podría llegar a costar cerca de 2.300 dólares.
Un escenario similar se proyecta para los automóviles importados. En el caso de un carro japonés que actualmente vale 30.000 dólares, el impacto combinado del arancel base del 10 % y el adicional del 24 % para Japón podría elevar su precio final hasta los 40.200 dólares.
Más allá de los cálculos, esta decisión marca un intento por parte de Trump de reordenar el comercio global a su manera. Algunos países buscarán acomodarse, otros responderán con medidas propias. Los consumidores, tanto en EE. UU. como en el resto del mundo, pagarán el precio.
Finalmente, The Economist concluye que la política arancelaria de Trump debilita la cooperación internacional. Esto afecta el comercio global y perjudica las relaciones clave entre aliados. Según la revista, estas tensiones aumentan el riesgo de fragmentación económica mundial. Tal situación dificultará resolver conflictos comerciales futuros.
Además, estas medidas llegan cuando el mundo necesita coordinación frente al cambio climático y las crisis energéticas. Al disminuir la cooperación internacional, se limita la capacidad de actuar conjuntamente. Por tanto, advierte The Economist queestas políticas podrían agravar los desafíos globales. Ello reduciría las oportunidades para alcanzar soluciones colectivas.
Imagen: Archivo ENTER